Mito 1: Confiar tu vivienda a asesores inmobiliarios que rebajen sus
honorarios es una buena manera de ahorrar dinero a la hora de vender
tu vivienda.
La verdad: los agentes que cobran honorarios más bajos, generalmente
hacen menos por ti; poco más que poner un cartel de “SE VENDE”. Por
término medio, los agentes que cobran honorarios completos venden
más deprisa y mejor que los más baratos. Ese ahorro de unos pocos
cientos de euros puede costarte muy caro. No te enfoques en los
honorarios, sino en las cosas que va a hacer para ayudarte a vender tu
vivienda. Elegir un asesor que venda tu vivienda en el tiempo estipulado,
con confianza y tranquilidad para ti, sale más barato que el más barato
de los asesores, no lo olvides.
Mito 2: Todos los asesores son iguales.
La verdad: como en cualquier profesión hay asesores muy buenos y otros
que no lo son tanto. Un gran asesor conoce el mercado, tiene una
experiencia probada y puede vender tu vivienda por el mejor precio de
mercado. Tienes que buscarte el mejor asesor posible. El dinero y los
quebraderos de cabeza que te vas a ahorrar, merecen la pena.
Mito 3: Debes elegir el asesor dispuesto a vender tu casa por el precio
más alto.
La verdad: Los asesores con poca experiencia, o los más cucos, con
frecuencia tratarán de conseguir encargos de venta diciéndoles a sus
clientes que pueden pedir un precio poco realista. Debes tomar tu
decisión en función del que te hable más claro y te ofrezca el mejor plan
de comercialización, e insistir en que te muestren un estudio de mercado
riguroso. Debes basar TU precio de venta en ese análisis comparativo de
mercado, ya que poner un precio alto sólo te conducirá a acabar
vendiendo más barato de lo que se hubiera podido vender.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies